La cotización a la Seguridad Social es la obligación de empresa y trabajador de ingresar mensualmente unas cuotas en función de la base de cotización del empleado. Estas cuotas financian el sistema público de prestaciones: jubilación, incapacidad temporal, incapacidad permanente, desempleo, viudedad, sanidad pública, etc.
Los tipos de cotización en el Régimen General se aplican sobre la base de cotización. Las principales contingencias y sus tipos aproximados son:
- Contingencias comunes: 28,30% (23,60% empresa + 4,70% trabajador).
- Desempleo: 7,05% en contratos indefinidos (5,50% empresa + 1,55% trabajador); más en temporales.
- FOGASA: 0,20%, íntegramente a cargo de la empresa.
- Formación profesional: 0,70% (0,60% empresa + 0,10% trabajador).
- MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional): 0,80% (0,67% empresa + 0,13% trabajador) en 2026, con incremento progresivo previsto.
A esto se suma la cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, que varía según la actividad (tarifa de primas del RDL 28/2018) y va íntegramente a cargo de la empresa. Está regulada en el RDLeg 8/2015, Ley General de la Seguridad Social.