La base de cotización es la cantidad económica sobre la que se aplican los tipos de cotización a la Seguridad Social para calcular las cuotas que paga la empresa y las que se descuentan al trabajador en la nómina.
Se calcula partiendo de la retribución bruta mensual del trabajador, sumando la prorrata de las pagas extraordinarias, e incluyendo conceptos como complementos salariales, comisiones u horas extraordinarias (que cotizan por una base adicional específica). Quedan excluidas las dietas y los gastos de locomoción dentro de los límites reglamentarios.
Cada año el Gobierno publica en el BOE la base mínima y la base máxima de cotización por grupo profesional. Si la retribución es inferior a la mínima, se cotiza por la mínima; si supera la máxima, se cotiza por el tope máximo.
Está regulada en los artículos 147 y siguientes de la Ley General de la Seguridad Social (RDLeg 8/2015). De esta base dependen prestaciones futuras como la jubilación, la incapacidad temporal o el desempleo.