Horas extras según la LCT: cómo calcularlas y registrarlas
Las horas extras son uno de los puntos donde más se traban las liquidaciones en las pymes argentinas. No porque la ley sea confusa, sino porque muchas veces el problema arranca antes: no hay un registro claro de cuántas horas trabajó realmente cada persona. Y si no sabés cuánto trabajó tu equipo, difícilmente puedas pagarle bien. En esta guía te contamos cómo funcionan las horas extras según la Ley de Contrato de Trabajo (LCT 20.744), qué recargos corresponden y por qué el registro horario es la base de todo.
¿Qué son las horas extras y cuándo empiezan a contar?
Se consideran horas extras las que un trabajador presta por encima de su jornada legal o convencional. La LCT, junto con la Ley 11.544 de jornada de trabajo, fija como regla general una jornada máxima de 8 horas diarias o 48 horas semanales. Todo lo que se trabaje por encima de ese tope, salvo excepciones previstas por convenio o por el régimen aplicable, se paga como hora extraordinaria.
Es importante tener presente que la jornada máxima puede variar según el convenio colectivo de cada actividad. Muchos convenios establecen jornadas semanales menores a 48 horas, y en esos casos el umbral a partir del cual se generan extras puede ser distinto. Por eso, antes de liquidar, siempre conviene revisar el convenio que se aplica a tu personal.
¿Cuánto se paga de recargo? ¿Es lo mismo un martes que un domingo?
No, no es lo mismo. La LCT establece dos porcentajes de recargo sobre el valor de la hora normal, y cuál corresponde depende del día y del horario en que se hicieron esas horas:
- Recargo del 50%: se aplica a las horas extras realizadas en días hábiles, es decir, de lunes a viernes, y también los sábados hasta las 13 horas.
- Recargo del 100%: corresponde a las horas trabajadas los sábados después de las 13 horas, los domingos y los feriados. En estos casos, la hora se paga al doble.
Dicho de otra forma: si la hora normal de tu empleado vale $X, una extra en día hábil se paga $X más el 50%, o sea $X por 1,5. Y una extra un domingo o un feriado se paga $X por 2. La lógica atrás de esto es simple: cuanto más se aparta el trabajo del descanso semanal, mayor es la compensación que fija la ley.
Un detalle que suele generar dudas es el sábado. La franja de la mañana, hasta las 13, se trata como día hábil y va con el 50%. A partir de las 13 en punto, ya entra en la lógica del descanso y salta al 100%. Por eso el registro de la hora exacta importa tanto: no es lo mismo cerrar una tarea a las 12:45 que a las 13:30.
¿Cómo se calcula el valor de la hora extra paso a paso?
El cálculo no tiene misterio una vez que tenés el dato base bien tomado. El procedimiento general es este:
- Primero, determinás el valor de la hora normal. Para el personal mensualizado, se suele dividir la remuneración por la cantidad de horas trabajadas en el mes según la jornada aplicable.
- Después, aplicás el recargo que corresponda según el día: multiplicás el valor de la hora normal por 1,5 (recargo del 50%) o por 2 (recargo del 100%).
- Por último, multiplicás ese valor por la cantidad de horas extras efectivamente trabajadas en cada franja.
El punto crítico está en ese "efectivamente trabajadas". Si la base horaria está mal tomada, todo el cálculo posterior arrastra el error, por más que apliques bien los porcentajes. Y acá es donde muchas pymes pierden plata o se exponen a reclamos: liquidan sobre planillas cargadas a mano, recuerdos aproximados o partes que llegan tarde.
¿Por qué el registro horario es tan importante para las extras?
La ley obliga al empleador a llevar un registro del trabajo prestado, y las horas extras no son la excepción. Un registro incompleto o poco confiable juega en contra en dos direcciones. Por un lado, si registrás de menos, podés terminar enfrentando un reclamo por diferencias salariales, con intereses y todo lo que eso implica. Por el otro, si no tenés respaldo de cuándo entró y salió cada persona, se te hace muy difícil discutir un reclamo exagerado.
Además, un buen registro te sirve para gestionar, no solo para cumplir. Saber qué días y qué áreas concentran horas extra te permite tomar decisiones: reorganizar turnos, reforzar dotación en los picos o revisar procesos que están generando sobrecarga de forma sistemática. Las horas extras siempre bien pagas, pero también bien controladas.
¿Cómo te ayuda Kiwii a registrar las horas de forma confiable?
Kiwii es un software pensado para pymes que necesitan tener el control horario ordenado sin complicarse la vida. La idea de fondo es que el registro sea fácil para el empleado y confiable para vos.
- Fichaje por WhatsApp: tu equipo ficha entrada y salida directamente desde WhatsApp, sin instalar ninguna app ni aprender un sistema nuevo. Escriben o tocan un botón y listo.
- App móvil: para quien prefiere la aplicación, también está disponible el fichaje desde el celular, con la misma información centralizada.
- Registro inmodificable con geolocalización: cada fichaje queda guardado con su horario exacto y su ubicación, y no se puede alterar después. Eso te da un respaldo sólido a la hora de liquidar y, si hiciera falta, de responder ante cualquier reclamo.
Con los horarios reales de entrada y salida bien registrados, calcular las horas extra deja de ser un dolor de cabeza: sabés con precisión cuántas horas trabajó cada persona, en qué días y en qué franjas, que es justo lo que necesitás para aplicar los recargos del 50% o del 100% sin adivinar.
Si en tu pyme todavía dependés de planillas sueltas o de la memoria para liquidar las extras, quizás sea buen momento para probar una forma más simple y confiable de registrar la jornada. Tener el dato bien tomado desde el arranque es lo que te permite pagar lo justo, evitar sorpresas y dormir tranquilo cada fin de mes.